Nada es casualidad.

Ayer, tuve la oportunidad de conocer a un nuevo amigo, se llama Chris. El es un “gringo” como lo llamamos cariñosamente en mi país. Tuve la oportunidad de compartir un desayuno con el, y así conocer parte de su historia. Para resumirte la conversación que tuvimos; por cuestiones de la vida, Chris estuvo preso en una cárcel de los EE.UU varios años, logro su libertad bajo fianza o un acuerdo condicional, de presentarse en la corte, cada mes a rendir cuentas de sus actividades en libertad.

Poco a poco.

Tengo un gran amigo, el cual admiro mucho llamado Jorge, el es un empresario visionario. Debido a sus múltiples ocupaciones, no es mucho lo que comparto con el, pero cada vez que nos sentamos a tomar un café, aprovecho mucho su experiencia y trato de extraer lo máximo de su sabiduría financiera, en ese corto tiempo.

Soberbia.

Cuando hablamos de humildad, relacionamos inmediatamente esta palabra con pobreza financiera, pues este no es el caso de la gente de la cual te hablo, por el contrario, me he encontrado con personas extremadamente prosperas financieramente hablando, profesionales, inteligentes, sabios, entendidos en los tiempos, dispuestos ayudar, con un don de gente extraordinario, pero lo mas importante para mi, con una fuerza descomunal y una riqueza absurda de espíritu.

Soltar, ¿Que dificil resulta verdad?

Leí hace unos días que algunas tribus africanas capturan monos de una manera muy práctica sin el uso de artefactos avanzados ni armas. En el tronco de un árbol hacen un hoyo de una medida para que la mano del mono pueda entrar justa. En el interior de ese árbol depositan frutos u otros alimentos que le resultan irresistibles al mono. Eso es todo. ¿Qué pasa? El mono al llegar al árbol,

La derrota total.

Por supuesto que quiero ver, por supuesto que quiero entender, por supuesto quiero una vida fantástica, cerrar ciclos, lograr lo extraordinario, pero como carajos voy a empezar algo nuevo en mi vida, con una pregunta que en su inicio resulta bastante negativa. ¿Como carajos me vas a enseñar a ganar, si en principio me comienzas hablar de derrota? y no bastándoles con decirme que debo admitir la derrota total, me dicen que no que no es aceptar la derrota total o reconocer la derrota total, es admitirla.